×

Suscríbete a nuestras noticias y recibe nuestro ebook

El carisma en el uno a uno

/ / Blog

En los últimos post antes del verano, hablábamos del carisma y del hecho de que no es una cualidad innata sino de que se trata de un conjunto de competencias que se pueden adquirir.

Hay otro aspecto del carisma que me interesa. Cuando hablamos de “carisma” casi siempre nos imaginamos a alguien que atrae la atención y la admiración de un grupo grande de personas. Nos imaginamos a alguien hablando en público con soltura, actuando, en una fiesta, o entre un grupo de amigos.

Sin embargo, hay otro escenario menos “público” y quizás más complicado que requiere tener mucho carisma: las conversaciones cruciales en el uno a uno.

¿A qué llamo conversación crucial? A todas aquellas que “debes” tener si quieres que tu empresa avance, que tus equipos se motiven, que esa persona que está teniendo bajo rendimiento reaccione, que tu pareja te comprenda, que tu hijo adolescente se ponga las pilas…

Estas conversaciones normalmente plantean un dilema: sabes que debes tenerlas porque incluyen una serie de temas que deben ser tratados y resueltos, pero al mismo tiempo tememos que se nos vayan de las manos y se conviertan en una batalla campal, con tensión, incomprensión mutua y rechazo. Así que muchas veces, las vamos posponiendo y evitando hasta que la situación se hace insostenible.

¿Y por qué ocurre esto? ¿Por qué son tan difíciles este tipo de conversaciones? La razón se debe al funcionamiento de nuestro cerebro.

Una simple pregunta percibida como amenazante o enjuiciadora, un simple gesto inconsciente o un tono más alto de lo necesario en la voz, y zas! el cerebro se ve inundado de neurotransmisores que lo bloquean para el aprendizaje y lo prepararan para tratar la amenaza.

Seguro que has vivido en alguna ocasión una conversación de evaluación del desempeño, como evaluador o como evaluado. Yo, a lo largo de mis más de 20 años trabajando por cuenta ajena, he vivido muchísimas desde los dos lados. Y puedo asegurar que la inmensa mayoría fueron contraproducentes.

Ya simplemente el hecho de saber que va a ser evaluado, predispone al colaborador en una situación cerebral de defensa, poco propicia y abierta a recibir feedback. Pero si además el evaluador carece de las competencias y del carisma necesario para generar confianza, aceptación y un clima de aprendizaje…pues apaga y vámonos. La experiencia se vive como un mal trago y mejor pasemos a otra cosa. Los objetivos esperados de aceptación del feedback y mejora del rendimiento no se alcanzan.

Por el contrario, cuando tienes la suerte de conversar con alguien que ha desarrollado esas competencias…es transformador. Radicalmente te puede cambiar la vida con una simple pregunta.

Un consejo práctico: la próxima vez que te veas en la necesidad de tener una de estas conversaciones cruciales, trata de crear un ambiente que no resulte “amenazador” para la otra persona. Y para ello, debes ser muy consciente de la información no verbal que emites. Si tu cerebro genera pensamientos negativos sobre esa situación o esa persona, da igual lo que digas y da igual que te esfuerces en elegir cuidadosamente las palabras.  Tu cuerpo va a mostrar claramente lo que tu mente opina, aunque trates de ocultarlo. La otra persona lo va a notar y se va a cerrar mentalmente.

Para evitarlo, haz un trabajo previo de preparación. Hazte estas tres preguntas antes de mantener la conversación:

– ¿ Estoy en un estado mental de rechazo o de aceptación del otro?

– ¿Estoy a la defensiva y/o me importa demostrar que tengo razón?

– ¿Cómo puedo cambiar mi estado mental hacia un sentimiento de inclusión, de apertura y de confianza?

Saber identificar nuestras necesidades más profundas y las de nuestro interlocutor, gestionar nuestra emoción, desarrollar la mentalidad de co-creación en lugar de la tradicional ganar/perder o tener razón, utilizar un lenguaje verbal y no verbal de aceptación y de motivación…se trata de un conjunto de competencias que, una vez adquiridas, nos permiten tener conversaciones extraordinarias y transformadoras con los demás.

¿Te ha ocurrido alguna vez? ¿O más bien todo lo contrario? ¿Qué tal tus evaluaciones del desempeño?

SUBIR

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" y ofrecerte una mejor experiencia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar