Los 2 rasgos impulsores del carisma

por / Domingo, 19 abril 2015 / Publicado enBlog

¿Quieres saber el secreto para tener una presencia carismática? Muy fácil, solo tienes que hacer ver a los demás que eres una persona amigable y a la vez poderosa.

¿Qué? ¿Qué no te parece tan fácil? Pues te diré que tienes algo de razón, hay razones biológicas que lo explican. Pero para que no te desanimes, te aseguro que no es imposible y que se puede aprender.

Según estudios publicados en el Journal of Applied Psichology, cuando vemos a alguien por primera vez, nuestro instinto se pone en marcha: ¿es pacífico o peligroso? Y ¿tiene poder para llevar a cabo sus intenciones, sean las que sean?

En una fracción de segundo, de forma inconsciente y a partir de signos muy sutiles, zas! clasificamos a la persona en función de esos dos rasgos: calidez y poder. Y nos sentimos especialmente atraídos por aquellos que son capaces de proyectar los dos a la vez.

En los últimos meses, he estado realizando encuestas a este respecto. He preguntado a la gente cuál es la primera palabra que se le viene a la mente cuando perciben a una persona que solo proyecta poder, o que solo proyecta calidez, o que no proyecta ninguno de ellos, o que proyecta los dos a la vez .

word clould sobre poder

 

A la pregunta de cuál es la primera palabra que aparece en su mente cuando piensan en una persona que proyecta mucho poder y poca calidez, este es el resultado. El tamaño de la palabra indica la frecuencia con que ha sido mencionada por los encuestados. Las tres palabras más mencionadas fueron: arrogancia, autoridad y peligroso por orden de frecuencia. Uhhh, no suena muy bien, ¿verdad?

 

 

 

word clould sobre calidez

 

 

Cuando les pregunté qué palabra se le viene a la mente cuando piensan en una persona muy cálida que proyecta poco poder, las respuestas fueron éstas. Los tres primeros puestos los ocupan amable, amigable y… sumiso. Bueno, parece que nos inspira conceptos algo más positivos, pero sumiso aparece en tercer lugar seguido de servil. Vaya, vaya…

 

 

word cloud no carisma

 

 

¿Y qué palabras aparecieron cuando les pregunté por personas que no proyectan ninguno de estos rasgos? No dejan lugar a duda sobre el tipo de percepción que nos provocan. Solo puedo decir que ¡pobres tímidos e introvertidos!… ¿Se merecen estar con los marginados y antipáticos? Yo creo que no, pero como decía Mark Twain, hay tres clases de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas.

word clould sobre carisma

 

 

 

Por último, las personas que emanan poder y calidez a la vez, hicieron aflorar estas palabras: líder o liderazgo, carisma y admiración, seguidas de otras que evocan conceptos muy positivos, como la seducción y la conexión…y ¿por qué no decirlo abiertamente?: también la envidia.

 

A nivel biológico, las actitudes de poder derivan de la testosterona y la adrenalina, responsables de la voluntad de dominancia, de asunción de riesgo y del aumento de energía (¿os suena esto, chicos?).

Por otro lado, la calidez se asocia con la oxitocina y los estrógenos que favorecen la cooperación, la confianza y aumentan la capacidad para expresar emociones y la percepción social (¿os suena esto, chicas?)

Hombres y mujeres tenemos todas estas sustancias en nuestra sangre, aunque los hombres tienen más de las primeras y las mujeres más de las segundas, lo cual explica muchas cosas, ¿verdad?

Pero resulta además, que la testosterona es un potente inhibidor de la oxitocina. Entre otras cosas, por eso es tan difícil proyectar poder y calidez a la vez. Y por eso, solo las personas que han aprendido a combinar los signos que señalan estos rasgos son percibidas como carismáticas.

Pero insisto: NO ES IMPOSIBLE. Tú también puedes lograrlo. En próximos posts seguiremos hablando de poder, calidez y cómo aprender a proyectarlos.

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6 Responses to “Los 2 rasgos impulsores del carisma”

  1. Teresa H dice: Responder

    Muy muy interesante… , pues si, esto puede explicar muchas cosas.
    Gracias por compartir esta información

  2. Pilar Seva dice: Responder

    Interesante!!! Nos dejas con ganas de seguir leyendo. Gracias.

  3. Juan Luis Arellano dice: Responder

    Muy revelador , esto explica muchas de las actitudes que aveces generamos en los demas inconsientemente , y el entender el porque te ayuda a conseguir el equilibrio
    Gracias

    • Carmen Ojeda dice: Responder

      Efectivamente, Juan Luis, has dado en el clavo. Al final, el carisma es un conjunto de comportamientos verbales y no verbales, y éstos dependen de nuestro estado emocional, que a su vez, depende de los pensamientos conscientes y sobre todo inconscientes que estemos generando en ese momento. La clave de la presencia carismática es, por tanto, el trabajo desde los cimientos: tomando conciencia de esos pensamientos y trabajando aquéllos que nos limitan y nos empequeñecen.

      En próximos artículos hablaré de cómo trabajar esos pensamientos y también de cómo, muchas veces, el circuíto va al revés: algunos comportamientos desencadenan una serie de procesos químicos en nuestro cuerpo que nos llevan a sentirnos más poderosos y/o más amigables y por tanto a tener pensamientos en esa línea. ¡Es apasionante!

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